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La vida secreta de Gustavo Klint

– Te envidio porque me tienes – fue todo lo que dije. Y me marché. No sabía el motivo por el que había pronunciado esa frase. Aparentemente, no tenía ningún sentido en ese momento en el que desfilaba hacia la puerta del Gran Hotel de la Minerve. Pero me salió así. Seguramente, sólo pretendía mantenerme en su cabeza. Si quería conocer “La vida secreta de Gustavo Klint” tendría que hacer algo má
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Presentando a Gustavo Klint en la Feria del Libro

Y llegó el día. En un caluroso 11 de Junio de 201, las historias de Gustavo Klint me llevaron a la Feria del Libro de Madrid. En el Retiro. Hace años que Gustavo apareció en mi primer blog, dentro de la plataforma de Diario Médico. De hecho, llegó a tomar mando del mismo, dedicándose por igual a editar textos que a escribir sobre sus cosas, historias e ideas. No era de extrañar, porque cuando al doctor Klint le sale
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Klint, soy Gustavo Klint: hit me with your rythm stick

Aquí me tienen, preparado para lo que venga. Soy Klint, Gustavo Klint, un hombre, austriaco, una persona, un psicópata sublimado, un descarado, un sinvergüenza. Y además, ante todo, un cirujano. Pronto me tendrán a su disposición. Sólo para sus ojos. No esperen la corrección política de mi. No sirvo. Me molestan los meapilas, los tibios, los adocenados, los que sonríen como si supieran cosas que se reservan. Me joden
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Infiel pero leal

“¿Por qué sigues igual, Klint?” me preguntan los amigos. Al principio no les entendía. Ahora no me canso de repetirlo. “No soy de fiar”. Por eso decidí no comprometerme. Pagué un precio por ello. Sigo pagándolo. Algunos piensan que es poco. Barato. Muchos son los que me califican. De traidor. Se preguntan cómo puedo soportarlo. Vivir sin seguridad. En la incertidumbre. Dudan de mi intención. O
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Estúpidos

…Continuación de Los golpes, siempre por encima de la cintura Mientras cantaba a destiempo, canción tras canción, Klint se fue acostumbrando al lugar. Analizando cosas y personas. Posiciones. Movimientos. Inexpresivos rostros, que mostraban pasiones reprimidas. Instintivamente. Intuitivamente. Calculaba. Una sensación tras otra. Percepciones. Intuiciones. Hasta sentirse tranquilo. Cómodo. Sin miedo a lo que no
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Chica mala

… Continuación de Amor Rápido Los hay que sólo buscan dejar sus genes. Es cuanto necesitan. En el reservado. O en un cuarto oscuro. O en una cama redonda. Por el amor rápido. Y por el placer asociado. Esa recompensa breve. Muy breve. Para algunos brevísima. Ya. Casi un calambrillo. Una descarga que te recorre la espalda. Y se te clava en el cerebro. Se entornan los párpados. Durante unos segundos. Y se pone el
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Amor rápido

….Continuación de Reservado Nos sentamos. En la oscuridad del reservado. Uno frente al otro. Ella desnuda. Completamente. Con una piel luminosa. Que seguía brillando. Yo continuaba todavía empapado. Pero me fui quitando la ropa. Mientras, me miraba y me iba preguntando – ¿Y qué haces aquí? – De visita – casi adelantándome – No podía dormir. – Parece que conoces el sitio. – Na
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Reservado

…. Continuación de Represión Se había puesto de moda. Entre las señoras. Y las hijas. Y los maridos. Amantes. Amados. O no. El cuero. Y la seda negra. Y las palmadas. Aprendieron rápido los nombres. Spanking lo llamaban. Cuando leían. Nombrando lo que no necesitaba nombrarse. Organizando lo que no se organizaba. Vocalizando. O Otra Historia de O. Las pequeñas perversiones. Como una plaga. De gusto dudoso. En po
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Los golpes, siempre por encima de la cintura

…Continuación de Licencia para matar Mientras Gustavo cantaba, las señoritas seguían cruzando. Desapareciendo. Puerta tras puerta. Gustavo las perseguía discretamente. Con la mirada. Extremadamente delgadas. Sin caderas. Estrechas. Con su inherente gelidez, seguía entonando canción tras canción. Y, simultáneamente, fijándose. Hasta que, por fin, cayó. No sólo quien le había abierto la puerta. Mujeres que eran h
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Represión

…Continuación (de Brillaba como un diamante) Sentí una enorme decepción. Incluso en Babylon. Se habían infiltrado. Caperucita y el reprimido de Grey también. La empatía afectiva tiene la culpa. La represión es infinita. Entre los humanos. Y los reprimidos son un universo. La frustración y la oscuridad de sus deseos les lleva a cometer horrendos crímenes. Que esconden. Los cobardes viven fingiendo. Fingiendo bon
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