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Infiel pero leal

“¿Por qué sigues igual, Klint?” me preguntan los amigos. Al principio no les entendía. Ahora no me canso de repetirlo. “No soy de fiar”. Por eso decidí no comprometerme. Pagué un precio por ello. Sigo pagándolo. Algunos piensan que es poco. Barato. Muchos son los que me califican. De traidor. Se preguntan cómo puedo soportarlo. Vivir sin seguridad. En la incertidumbre. Dudan de mi intención. O
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Tito

Nunca supo si fue aleatorio. O el resultado de la intención. Tito la vio en algún sitio. Iluminada por focos. Enmascarada por el maquillaje. Catódica. Y la buscó por el universo. Hasta dar con ella. Digitalizada. Ya nunca más paró. Empezó a seguirla. En cada canal. O red. Con una propuesta. La misma. Un mensaje. De entrega. Semana a semana. Mes a mes. Año a año. Tito no dejaba de insistir. Y ella de rechazarle. ̶
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Amor rápido

….Continuación de Reservado Nos sentamos. En la oscuridad del reservado. Uno frente al otro. Ella desnuda. Completamente. Con una piel luminosa. Que seguía brillando. Yo continuaba todavía empapado. Pero me fui quitando la ropa. Mientras, me miraba y me iba preguntando – ¿Y qué haces aquí? – De visita – casi adelantándome – No podía dormir. – Parece que conoces el sitio. – Na
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Reservado

…. Continuación de Represión Se había puesto de moda. Entre las señoras. Y las hijas. Y los maridos. Amantes. Amados. O no. El cuero. Y la seda negra. Y las palmadas. Aprendieron rápido los nombres. Spanking lo llamaban. Cuando leían. Nombrando lo que no necesitaba nombrarse. Organizando lo que no se organizaba. Vocalizando. O Otra Historia de O. Las pequeñas perversiones. Como una plaga. De gusto dudoso. En po
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Los golpes, siempre por encima de la cintura

…Continuación de Licencia para matar Mientras Gustavo cantaba, las señoritas seguían cruzando. Desapareciendo. Puerta tras puerta. Gustavo las perseguía discretamente. Con la mirada. Extremadamente delgadas. Sin caderas. Estrechas. Con su inherente gelidez, seguía entonando canción tras canción. Y, simultáneamente, fijándose. Hasta que, por fin, cayó. No sólo quien le había abierto la puerta. Mujeres que eran h
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Represión

…Continuación (de Brillaba como un diamante) Sentí una enorme decepción. Incluso en Babylon. Se habían infiltrado. Caperucita y el reprimido de Grey también. La empatía afectiva tiene la culpa. La represión es infinita. Entre los humanos. Y los reprimidos son un universo. La frustración y la oscuridad de sus deseos les lleva a cometer horrendos crímenes. Que esconden. Los cobardes viven fingiendo. Fingiendo bon
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Licencia para matar

…Continuación No había sido casualidad. Entrar en esa calle. Caminar esa acera. Sortear a los miles de cuerpos. Concentrados Por centímetro cuadrado. Llegar hasta aquel edificio. Encontrarse delante de “New York” Conocer la contraseña. Y entrar. Al karaoke. Y cantar. A Klint le dijeron que le encontraría allí Solía pasar las noches. Cuando hacia parada técnica, en sus vuelos con un Boeing 747. Encer
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Todo lo que necesito es todo

Continuación… No pudo evitarlo. Salió corriendo con la mano izquierda cubriéndose la boca. Se apoyó contra la esquina de un edificio. Sintió una contracción en el estómago. Un deseo de salir de si. Y entre arcadas, vómito el desayuno. “¡Cómo odio perder el control!” – se recordó. Más que el asco, lo que le preocupaba era haberse manchado. Ver que no le alivió. Sin duda. Más pálido y algo débil
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Un paseo por Kowloon

Era agosto de 1993. Todavía bajo la tutela de la capital del Imperio. Gustavo Klint había llegado a Hong Kong vía Schipol, cansado y aturdido por el cambio horario. Iba a pasar dos semanas de aprendizaje. Con un reputado cirujano. Como una minoría. Pero con un ídolo para él. Desde que era residente y leía sus artículos en el British Journal of Surgery. Nadie obtenía tan grandes resultados en la cirugía esofágica. Ni
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Me dediqué a perderte

El Dr. Klint recibió una carta. No un correo electrónico. Ni una mensaje de texto. Ni un whatsapp. Un sobre, con letras escritas a mano. Con tinta azul. “Mala letra” – pensó para si – “Esto tiene que venir de un colega” No había remitente. Sólo un “Gustavo Klint MD PhD” y el resto de las señas de su domicilio. Se lo tomó con calma. Se preparó un Cardhu en vaso ancho. Co
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