logo

Category

Relatos cortos

Mi secuestro

Salí del baño desnudo, chorreando y restregándome con una toalla blanca que casi no secaba, con el pelo revuelto y la mirada perdida. En ese preciso momento no me importaba nada lo que ocurriera al resto del mundo. Me bastaba con lo mío: no retrasarme en el regreso a Madrid y tener éxito en mi misión. Por eso no dejaba repasar mentalmente las opciones, aunque podría ser que los últimos acontecimientos interfirieran e
Leer Más

Due Ladroni

Me vi arrastrado por Pietro y Chiara hacia la puerta. No opuse resistencia, quería salir de allí aunque no supiera hacia dónde. Ella abrió y ambos me empujaron en el asiento trasero de un coche que estaba aparcado a un par de metros. Cada uno se metió por uno de los lados del vehículo y me dejaron en medio. El coche arrancó. No me había dado cuenta de que al volante había alguien a quien conocía. – Hola querido
Leer Más

Il Profesore e Il Cavaliere

La puerta de la cocina de la Ostería Margutta se cerró de golpe desde dentro. Los que allí estaban huyeron al ver el resultado del tiroteo. Yo, por más que me esforzaba en encontrar una conexión entre todos los presentes, no conseguía entender en medio de qué situación me encontraba. Había supuesto que Vicenzo y Pietro se conocían. Incluso que eran amigos. Obviamente, Francesca también. Pero no había caído en que los
Leer Más

Fascinación

– ¡No! – gritó Pietro al ver a Chiara abalanzándose sobre la mesa. Pietro Occhiobuono me había acompañado durante todas mis visitas a Roma en el último año. Se había ganado mi confianza incondicional; y sin temor a reconocerlo, me había fascinado. Por su belleza, que envidiaba. Por su cultura, que compartía. Por su interés en mi, que también compartía. Nunca rechazaba una oportunidad para encontrarnos, ch
Leer Más

Boulevard Charlemagne

“Te envidio porque me tienes” le había dicho yo a Michaella antes de salir del hotel esa misma noche. Y a lo mejor iba a tener que lamentarlo, porque no parecía improbable que mi envidia terminara ahí, esa noche, en la Ostería. “¿Estará ella detrás de todo esto?” llegué a preguntarme. No podía contestarme negativamente. De hecho, me parecía muy plausible aquella conjetura. Nos habíamos encontr
Leer Más

Zron

De repente, Pietro se olvidó de los “negocios” y comenzó a burlarse cruelmente de Vicenzo, de sus andanzas por la ciudad, de los accidentes de tráfico que acabaron con la vida de respetables miembros de la sociedad y la política italiana, de los robos y estafas que había llevado a cabo un hombre tan imbécil. – ¡Mira que intentar meterte en la cárcel por seis millones de euros! ¡Con todos los delitos
Leer Más

Chiara

Me puse a rebuscar en la memoria. Quizá entre los recuerdos podría encontrar detalles que me sirvieran para rellenar los espacios en blanco. ¿Era Pietro real o sólo fachada? Por lo que me había dicho esa misma noche, Michaella le había puesto sobre mi pista; sin embargo, no nos habíamos encontrado por su mediación. Ni ella ni su nombre aparecieron en la primera conversación. Fue mucho más simple. Pietro acudió a una
Leer Más

Hablemos en voz baja

Vicenzo hizo un gesto con su mano derecha en el aire. Le miré desconcertado. No entendía que significaba aquello. Debí ser el único, porque inmediata y simultáneamente, la camarera que nos había atendido se aproximó a la puerta para cerrarla desde dentro y las dos parejas dejaron de hablar entre ellos, se levantaron de su mesa y se sentaron en la nuestra. – Noi parliamo en bassa voce – me advirtió. Il Pro
Leer Más

Francesca y Vincenzo

– La mejor, y yo diría única, manera de dominar a un hombre, cualquier hombre, no es el deporte, o los coches, o el trabajo, o el sexo – le susurré antes de llevarme una lámina de carne a la boca. Nadie nos miraba. Y continué – Si quieres acaparar su atención y tener una opción para controlar su voluntad, háblale con indisimulada admiración de él mismo. Aunque sea mentira, invéntate cualidades, atri
Leer Más

Mozzarella, carpaccio, pasta y chianti

Alargué tanto la pausa ante su pregunta que la camarera tuvo tiempo de interesarse por nuestra selección del menú. – ¿Qué desean? – dijo, mirando a Pietro. – Necesitamos algo más de tiempo para poder elegir, si nos disculpa – contesté admirándola desde el desnivel de mi asiento. – Naturalmente – me dijo, no sé si en italiano o en español, volviéndose hacia mi. Sonaba igual. Casi co
Leer Más