Conectoma

Es posible que todo lo que termine haciendo nuestro cerebro al interpretar la realidad sea lo mismo, y visualicemos cada cosa que hacemos con elementos comunes .

Todo se nos parece a todo. Datos que pasan a información, que pasan a conocimiento, que pasan a ser patrones de comportamiento ante problemas similares (eso que llaman sabiduría). O intuición.

La complejidad de la red
Detalle de las conexiones y flujos de información en Twitter de las 500 cuentas más influyentes que se relación con la mía (punto azul de mayor tamaño). El punto azul más grande y más próximo es Steve Wexner

Cuando hace algo más de diez años comencé a utilizar Twitter, no parecía posible que, en tan poco tiempo, fuésemos a disponer de herramientas para capturar los flujos de información y las conexiones entre cuentas a un coste realmente asequible. No entre dos o tres cuentas, entre cientos de cuentas o miles de cuentas que representan a personas dentro de una plataforma.

Podían ser la representación de neuronas conectadas, podría ser la representación de aeropuertos y vuelos de conexión, o cualquier otra cosa. Pero siempre terminamos representando la realidad de una forma común y análoga. Tendemos a ver la realidad de una determinada manera y a aceptarla en su representación porque es la que nos gusta.

Crear Hubs

Estoy parado en Nueva York. Después de levantarme a las 3:00 am y despegar a las 6:30 am de San Diego, me toca esperar a la conexión con Madrid. Llegaré mañana por la mañana a Barajas.

Estos viajes tan largos no me suelen cansar demasiado. Primero, porque me gustan los aeropuertos y los aviones. Me encanta mirar a la gente con la que me cruzo e imaginarme historias, ya sean sobre su pasado, su presente o del futuro. Segundo, porque es una de las pocas ocasiones en que puedo tomarme tiempo para reflexionar sobre lo que me ha pasado y hacia dónde puedo dirigirme.

Ahora mismo, según leo tuits, compruebo que construir intercambiadores, «hubs» de información y conocimiento, puede resultar interesante. En mi caso, relacionados con la profesión médica en todas sus vertientes y con la innovación en tecnología biomédica. Pero no hace falta quedarse en la mera medición de actividad o en el lucimiento como «TweetStar». Hay que ver si somos capaces de inducir cambios en el sistema.

Un ejemplo de éxito es #colorectalsurgery. Lanzamos el hashtag para conectar a la comunidad quirúrgica especializada. Y la European Society of Coloproctology ha asumido un papel de liderazgo en la promoción de dicho ecosistema con notable éxito y con la inestimable aportación del Dr. Richard Brady.

Entre profesionales de tanta capacidad, no cabe más que compartir conocimiento, generar conexiones, promover el progreso mediante la interacción social. No tiene sentido competir. Hay que colaborar.

Y los nuevos líderes no deben ser los que más habilidad tienen para realizar una tarea específica, sino los que son capaces de entender a los demás y conectarlos entre si, sin olvidar que para liderar no hace falta ser mala persona.