Validez de la evidencia y cirugía robótica

La aparición de la plataforma Da Vinci para realizar cirugía asistida por ordenador trajo consigo mucho interés (asistida por ordenador, no robótica). Y grandes promesas.

De una parte, funcionó la fascinación por la tecnología que los cirujanos tenemos. Por otra, una gran labor de marketing por parte de la compañía Intuitive Surgical.

Lo cierto es que los resultados no han terminado siendo lo que se esperaba. Aquí se pueden leer los resultados de la revisión sistemática que publicamos en Annals of Surgery en 2010 para la cirugía abdominal.

Zek Emmanuel escribió en 2011 en el New York Times que el Da Vinci era una «fake innovation»

De nuevo surge el problema de la ciencia reproducible y la «validez» de la evidencia sobre la que tomamos nuestras decisiones clínicas. Por eso traigo una conferencia del «campeón» del pensamiento crítico sobre la investigación clínica actual, John Ioannidis.

Errar es humano IV – Comunicación médico-paciente

Llegamos a un punto clave si hablamos del núcleo de la práctica médica y de la asistencia sanitaria, EL PACIENTE.

A veces me sorprende la forma en que ciertas organizaciones se refieren a los médicos, globalmente, como si no fueramos humanos, como si fueramos seres inmunes al dolor, al sufrimiento, a la enfermedad, o a los mismos errores que creen que se cometieron con ellos.

Cuando los médicos dejamos de estar en el “lado ganador”, cuando enfermamos, nos resulta más fácil ver donde se producen los errores en la atención y las razones para los mismos. ¿Por qué, en esos momentos, tenemos menos miedo? Porque sentimos confianza en nuestra capacidad para identificar las confusiones y, dada nuestra facilidad para ser escuchados, hacer que el error se corrija antes de que se produzca el accidente. Pues saquemos enseñanzas de ello.

Lo que quiero decir es que médicos y pacientes debemos retomar lo que tanto hemos dicho que es la esencia de la Medicina y que parece que tan poco practicamos: la comunicación médico-paciente. Los médicos debemos recordar que los pacientes no saben tanto de Medicina como nosotros, pero que la mayoría de las veces tienen razón sobre qué les pasa. Debemos aceptar su opinión y su punto de vista sobre la forma en que se les atiende e intentar corregir los errores que se puedan identificar por ellos mismos o por sus familiares.

Por otra parte, los pacientes y sus familiares deberían sentir que la comunicación con sus médicos es sincera y fluida. No somos sus enemigos. Al revés, ellos y nosotros debemos formar un equipo, sustentado por la confianza mútua, con el fin de solucionar los problemas. Las actitudes defensivas, desconfiadas y obstruccionistas por su parte deberían estar fuera de lugar.

¿Es cierta esa sensación de muchos profesionales sobre la creciente desconfianza de los pacientes en los médicos del sistema sanitario? Y si es cierta ¿cuáles son las causas? ¿qué grado de responsabilidad tenemos los médicos? ¿y los pacientes? ¿y los poderes públicos que rigen el sistema?