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Obsesionado

Continuación… I want to feel your heart and soul inside of me Let’s make a deal you roll, I lick And we can go flying into ecstasy Oh darling you and me Light my fire Blow my flame Take me, take me, take me away Y Gustavo siguió susurrando. Obsesionado. Haciendo las segundas voces. Para que no le escucharan detrás de las puertas. Hasta que la canción se apagó. Mientras aparecía un avance de la siguiente m
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Karaoke

Continuación… Al final, Gustavo encontró lo que buscaba por las calles de Kowloon. Cualquier observador hubiera creído que estaba desorientado. Eso parecía. Un turista accidental. Accidentado por el mal olor. Era un karaoke. Un karaoke en Hong Kong. ¿Un karaoke cualquiera? Se fijó en los anuncios de neón. Parpadeaban “New York”. No había duda. Eran llamativos. Mucho. En rojo. Verde. Azul. Amarillo.
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Con consentimiento

Cuando habló de que le rompería el corazón, nunca imaginó que fuera literal. Por eso le firmó el consentimiento. Informado. Sin casi leerlo. Porque no quería sufrir por los detalles. Fue así. Directa. Y lo tuvo entre sus manos. Acariciándolo. Cortándolo. Haciéndolo sangrar Suturándolo. Reponiéndolo en su sitio. Pero era una relación desigual. Ella era su cirujana. El sólo otro entre los mortales a los que abriría. En
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Brillaba como un diamante

…Continuación de Wien, Babylon Con el vaso en la mano, de Absolut “neat”, avancé de una habitación a otra. No había mucha luz. Intentaba mantener el equilibro sin chocar. Sin derramar ni una gota del líquido contenido en un vaso ancho y helado. On the rocks. Como mi alma. Pero con gotitas de líquido transparente chorreando. Como mis lágrimas. Como mi ropa, empapada por la lluvia. En Babylon. Vestido
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Impar

Fue el tercero en nacer. De una cesárea de trillizos. Y siempre fue el tercero en discordia. Aquello le marcó para el resto de sus días. Porque aquello no le dejaba acomodarse al lugar en el mundo que el creía merecer. El pensaba que era el mayor. Que tenía que haber salido el primero. No podía deshacerse de la idea de que cuando sus ojos vieron la luz, entre las piernas de su madre, su padre y su madre ya estaban en
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La mujer que le puso voz a la app

Iba sentada en un tren. Con destino a ninguna parte. Un teléfono sonó justo detrás de su asiento. Como esos miles y miles de teléfonos que suenan en los trenes. Y sus propietarios los toman en la mano. Y los acarician. Como no lo hacen con ella. Y los tocan. Como no se lo hacen a ella. Con pasión. O con cariño. Porque ya no se ve. Porque ella misma cree que es invisible. Esta vez el propietario del dispositivo no con
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El pepino era el relleno

A propósito de un caso. Puede ser cualquier caso. Un respetable individuo con una vida convencional. Como cualquier otro ciudadano de bien. Puede ser un ejecutivo, un ministro, de cualquier gobierno, un agente del orden, un servidor público, un juez, un camarero, un tendero, un albañil, un fontanero, un electricista. Hasta un médico. Heterosexual. Homosexual. Bisexual. Pansexual. Un día abre el frigorífico. Mete la m
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El hombre que me tocó por dentro

El es el único hombre que me ha mirado por dentro. No me refiero a verme sin nada encima. O a mi yo “interior”. Desde que nací hasta ahora, con 36 años, ha habido un buen número de personas que me han visto sin ropa, física o emocional. O que me han tocado en maneras que creían especiales. O únicas. Pero no. El también ha contemplado mi cuerpo. Aparentemente como el resto. Pero no. Ha habido algo más. Me
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No soy una bambola

“Para ti yo soy, para ti yo soy solamente una bambola” decia mientras se miraba en el espejo sin saber qué hacer. Estaba desnuda, con la mitad de la cabeza rapada y con la otra cubierta por una melena rizada. “No muchacho no, no muchacho no, yo no soy una bambola”. El pecho distrofico por la ingesta crónica de estrogenos aparecía cubierto por un abundante vello grisáceo. La máscara de pestañas tiznaba las lagrimas qu
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Sin noticias de Obi Wan

Estoy cansado. ¡Y harto! Me van a reventar las pelotas con tanto midicloriano. Llevo aquí un par de días. El viaje fue largo e incómodo. Y solo. Ni un alma. Me recorro la galaxia y ¿qué me encuentro? ¡Qué esto es un puto desierto! Y sigo sin noticias. Me mandan aquí para que ”crezca”. Y me dicen que si lo voy a hacer, que lo haga bien. “Eres nuestra esperanza. Escucha tu interior” me dicen. ¡Una mierda! Mi interior y
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